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- Carta sobre el origen del busto en honor a Luis Parodi Valverde 30 abril, 2026
- Entrevista del Embajador (SP) Gustavo Palacio en Telesucesos, con el Dr. Walter Mena: sobre migración y temas coyuntura internacional 3 septiembre, 2025
- Entrevista en Telesucesos, del Embajador (SP) Gustavo Palacio Urrutia con el Dr. Walter Mena, sobre la propuesta de reforma del Servicio Exterior, el proyecto del busto en honor al ex Vicepresidente Luis Parodi Valverde, a ser colocado en los jardines de Brignole, en Génova, Italia, y la integración de la comunidad migrante para contribuir al desarrollo social. Haz click aquí en el siguiente link para ver el video en YouTube y compártenos tu opinión. 28 diciembre, 2024
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Entrevista con el periodista José Toledo en el programa Hora Cero de RTW24, sobre temas de migración, integración intercultural y diplomacia de la diáspora.
Publicado en Artículos de Gustavo Palacio, Fecha publicación
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La historia del busto de Luis Parodi Valverde en Génova: símbolo de integración
El 15 de abril del presente año se realizó en los jardines de Brignole, en Génova, la ceremonia de develación del busto en honor a Luis Parodi Valverde, ex vicepresidente del Ecuador.
Parodi encarna de manera ejemplar la migración en doble vía que caracteriza la relación histórica entre Italia y Ecuador, así como una integración exitosa que enorgullece a las diásporas de ambos países.
El 10 de abril expliqué públicamente en mi cuenta de LinkedIn las razones éticas por las cuales me vi obligado a declinar la invitación oficial a participar en la ceremonia.
El hijo de Luis Parodi, Luis Carlos Parodi, tuvo la gentileza de enviarme una fotografía junto al busto y copia de su discurso.
En su intervención, se refirió con palabras muy generosas al rol que desempeñé como mentor y gestor de la iniciativa, señalando que mi compromiso «ha rappresentato il vero motore che ha condotto questo progetto a compimento».
Asimismo, el consigliere comunale SiMohamed Kaabour, elegido en 2025, se refirió públicamente a la iniciativa señalando que «nasce da un percorso avviato anni fa dall’ex console generale Gustavo Palacio». Tras mi comentario en su publicación, tuvo además la amabilidad de escribir: «Grazie a lei per l’impegno e la visione con cui ha avviato questa importante iniziativa… Il busto dedicato a Luis Parodi Valverde è un simbolo prezioso di amicizia tra i nostri territori e del valore positivo della migrazione».
Agradezco estas palabras, que reconocen la historia real del proyecto y ponen en evidencia un aspecto que numerosas notas de prensa han tendido a omitir, pero que resulta esencial: el origen de la iniciativa, su desarrollo a lo largo del tiempo y el carácter colectivo de su realización.
La omisión de estos elementos no es neutra, en la medida en que puede distorsionar la trazabilidad institucional del proyecto y desdibujar la contribución de quienes lo concibieron y sostuvieron en el tiempo, llegando incluso a derivar en una forma de apropiación del mérito profesional vinculado a la autoría de la iniciativa por parte de terceros.
El proyecto nació entre 2022 y 2023, a partir de mi experiencia como Cónsul General del Ecuador en Génova, del contacto cotidiano con la comunidad migrante y de las reflexiones sobre su situación, marcada por limitaciones en los procesos de integración y por las dificultades de inserción en la sociedad de acogida, reflexiones que compartí tanto con miembros de la sociedad civil como con las autoridades del Municipio.
En ese contexto, surgió la iniciativa de erigir un busto en honor a Luis Parodi Valverde, ex vicepresidente del Ecuador, hijo de un migrante italianooriginario de la Liguria que llegó a la ciudad de Guayaquil a inicios del siglo XX. Parodi constituía un ejemplo claro de que la integración es posible. Su trayectoria encarnaba un mensaje nítido para las diásporas de ambos países: que la integración puede lograrse cuando existen condiciones favorables para ello, en particular en el ámbito de la educación y la preparación profesional, en igualdad de oportunidades con el resto de los ciudadanos de la sociedad de acogida.
La ejecución del proyecto fue posible desde agosto de 2024, cuando asumí su coordinación ad honorem, en mi calidad de embajador jubilado en servicio pasivo y representante del grupo de donantes.
La coordinación entre las diversas personas e instituciones que participaron en el proyecto —incluido el grupo de donantes, con quienes mantuve entre agosto de 2024 y noviembre de 2025 una coordinación permanente, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), SOLCA del Litoral y varios medios de comunicación— implicó un trabajo sostenido de articulación, con visitas institucionales y desplazamientos entre Génova y Guayaquil.
El trabajo avanzó hasta completar todas las etapas previstas, incluida la obtención de las autorizaciones y permisos correspondientes, con la participación de la Dirección de Patrimonio Cultural del Comune di Genova, el Consiglio Comunale y la Prefettura, así como la presentación del proyecto, el 12 de febrero de 2025, en el Salone di Rappresentanza de Palazzo Tursi, y el anuncio de la colocación del busto en los jardines de Brignole.
En marzo de 2025 participé en las gestiones para la colocación del pedestal en los jardines de Brignole, que fue instalado en ese mismo mes, y gestioné la realización de la placa conmemorativa en bronce con los nombres de los benefactores.
A fines de marzo de 2025 presenté un informe detallado de la labor realizada hasta esa fecha a las autoridades ecuatorianas y al grupo de donantes, dejando constancia de las acciones emprendidas, de las coordinaciones institucionales y del estado de avance del proyecto.
Como consta en dicho informe, a lo largo de este trabajo ad honorem no recibí apoyo alguno por parte del Consulado General del Ecuador en Génova, por disposición del funcionario a cargo, y en distintos momentos se interpusieron obstáculos al desarrollo del proyecto, a pesar de que existían instrucciones explícitas para que se me brindara la colaboración necesaria.
Esta situación motivó la presentación de dos denuncias formales y documentadas ante las autoridades competentes del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador, en fechas 21 de abril y 7 de septiembre de 2025, en las que se describen detalladamente las interferencias y obstáculos que afectaron el desarrollo del proyecto.
La placa conmemorativa estuvo lista en abril de 2025; sin embargo, debido al calendario electoral y a decisiones administrativas ajenas al proyecto, la ceremonia de develación fue pospuesta.
El 17 de junio de 2025 mantuvimos una reunión previa de trabajo con el consigliere comunale SiMohamed Kaabour, junto con los líderes sociales Jessica Retto y Danilo Lisei y la escultora Sara Romeo, con el fin de revisar el estado del proyecto y sus próximos pasos, y acordar que en un siguiente encuentro con las nuevas autoridades municipales se definirían conjuntamente la organización y la fecha de la ceremonia.
En agosto de 2025 participé en Guayaquil en el Congreso de Derecho Internacional “Luis Gallegos Chiriboga”, organizado por el Honorable Cuerpo Consular, en el que presenté una conferencia sobre la diplomacia de la diáspora, tomando como ejemplo la iniciativa del busto en honor a Luis Parodi Valverde.
En mayo de 2024 ya había expuesto este concepto en una mesa redonda sobre integración en la Universidad de Génova, donde aludí a varias iniciativas de diplomacia de la diáspora, incluida la entonces reciente aprobación de la propuesta de colocar un busto en honor a Luis Parodi Valverde en los jardines de Brignole.
Durante esa visita, que se extendió hasta septiembre, tuve la oportunidad de reunirme nuevamente con miembros de la sociedad civil y con integrantes de la familia Parodi, con quienes pude compartir el estado de avance del proyecto.
Estaba previsto que participara en la coordinación de la ceremonia; sin embargo, decidí no hacerlo y declinar mi asistencia al no respetarse, por parte de las autoridades ecuatorianas a cargo de la organización del acto, el criterio —claramente acordado con el grupo de donantes y respaldado por este— de que en la ceremonia debían participar exclusivamente las personas e instituciones que habían contribuido efectivamente al proyecto desde sus inicios, y al haberse introducido decisiones ajenas a ese acuerdo en la organización conjunta del acto.
Por esta razón, en noviembre de 2025 hice entrega formal al grupo de donantes del busto, del pedestal y de la placa, así como del informe financiero correspondiente, dando por concluidas mis funciones como coordinador del proyecto.
De este modo, el proyecto quedó plenamente concluido en su fase material; restaba únicamente que, en la víspera de la ceremonia de develación, se procediera a la colocación de la escultura y de la placa en el pedestal, así como a la realización del acto correspondiente.
Aceptar esas condiciones habría significado avalar prácticas contrarias a los principios de integridad que encarnaba Luis Parodi y al sentido mismo del homenaje.
Debo enfatizar que fue, ante todo, gracias al apoyo de la sociedad civil y a la generosa contribución de familias ecuatorianas de ascendencia italiana —cuyos representantes hicieron posible esta iniciativa y que decidieron honrar a sus antepasados, cuyos nombres constan en la placa conmemorativa— que el proyecto pudo concretarse.
A ello se sumó la valiosa colaboración de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), que desarrolló el código QR que permite acceder a la biografía de Luis Parodi Valverde, a la historia de su familia y a la trayectoria de los benefactores, con la participación de la historiadora Norma Plaza.
Gracias a este aporte, el busto constituye también una ventana tecnológica a la memoria documentada.
La escultora genovesa Sara Romeo, con su talento creativo, dio forma artística a este homenaje, integrándolo en uno de los espacios simbólicos de la ciudad.
El recorrido del proyecto y su conclusión ponen de manifiesto que la causa de la integración, expresada a través de símbolos comunes, puede articular a las diásporas y promover la cooperación entre miembros de la sociedad civil e instituciones de diversas nacionalidades.
Aprovecho esta ocasión para compartir —como parte del sustento documental de este proceso— la nota consular que remití en abril de 2023 a la Subsecretaría del Migrante del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador, dirigida a la subsecretaria Soledad Córdova; el memorando de la Embajada del Ecuador en Italia de 3 de agosto de 2024 mediante el cual se formalizó mi designación como coordinador ad honorem del proyecto y se me encargó la conducción de sus gestiones finales, reconociéndose en dicho documento que el proyecto «nació por iniciativa de Gustavo Palacio»; así como la comunicación oficial de la Soprintendenza del Ministerio de Cultura de Italia, de fecha 8 de octubre de 2024, dirigida a mí, mediante la cual se
autoriza la realización de la obra y la colocación del busto en honor a Luis Parodi Valverde en los jardines de Brignole.
Ojalá, en algún momento, un periodista o investigador reconstruya de manera completa la historia de este proyecto.
El recorrido de este proyecto se encuentra documentado en mi cuenta de LinkedIn y en mi blog Libre Ecuador, donde pueden consultarse también diversos artículos de mi autoría sobre la migración y su problemática contemporánea.
Confío también en poder viajar próximamente a Génova para rendir un homenaje personal a la memoria de Luis Parodi Valverde.
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Carta sobre el origen del busto en honor a Luis Parodi Valverde
Barcelona, 29 de abril de 2026
Señor
José Toledo Gradín
Estimado José:
Me refiero a la reciente entrevista que realizaste a Luis Carlos Parodi con ocasión de la develación del busto en honor a su padre, Luis Parodi Valverde, en los jardines de Brignole de Génova el pasado 15 de abril. Agradezco la difusión de este importante tema, así como tus generosos comentarios sobre el trabajo que desempeñé como promotor de esta iniciativa.
Quisiera, no obstante, hacer una precisión puntual respecto al origen del proyecto. En la entrevista se menciona, a título de suposición, que la iniciativa habría sido conjunta entre el entonces embajador del Ecuador en Italia, Miguel Falconí, y mi persona. Esa afirmación no corresponde a los hechos.
Como explico en mi artículo «La historia del busto de Luis Parodi», la iniciativa nació entre 2022 y 2023 en el marco de mis funciones como Cónsul General en Génova, a partir del trabajo directo con la comunidad migrante y del diálogo con las autoridades locales, dentro de una reflexión más amplia sobre la migración de doble vía y la diplomacia de la diáspora. Se trató de una iniciativa concebida y desarrollada desde el ámbito consular, y no como un proyecto originado en la Embajada.
Esta evolución consta, entre otros documentos, en los siguientes memorandos y circular:
MREMH-CECUGENOVA-2022-0114-M, de 30 de marzo de 2022;
MREMH-CECUGENOVA-2023-0163-M, de 20 de abril de 2023;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0174-M, de 29 de abril de 2024;
Circular MREMH-CECUGENOVA-2024-0004-C, de 2 de mayo de 2024;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0220-M, de 5 de junio de 2024;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0230-M, de 11 de junio de 2024.
En una conversación posterior, el propio Luis Carlos me indicó que no tenía un conocimiento directo sobre el origen de la iniciativa y que, en lo relativo a esa posible coautoría, recogía comentarios que le habrían sido transmitidos en Génova por funcionarios ecuatorianos.
Cabe señalar, además, que esta versión coincide con algunos de los discursos pronunciados por dichos funcionarios durante la ceremonia, lo que sugiere que forma parte de una interpretación discursiva que se ha intentado posicionar públicamente en torno al origen del proyecto y que no se ajusta a la realidad ni a la documentación existente.
Ese relato, por lo demás, como se desprende del contenido de las principales notas de prensa, no ha recogido ni mencionado los nombres de los representantes de las familias donantes —cinco ciudadanos de origen ítalo-ecuatoriano que financiaron el proyecto: Caterina Costa, Pasquale Del Cioppo, Bruno Leone, Miguel Peña Valle y Gianfranco Segale—, ni ha reconocido a los miembros de la sociedad civil que, de manera independiente, también aportaron al proyecto y contribuyeron decisivamente a la materialización del busto.
Cabe añadir, asimismo, que durante la ceremonia en Génova Luis Carlos tuvo la generosidad de referirse a mi papel de manera particularmente clara, señalando —como consta en su intervención— que:
«con professionalità e dedizione ammirevoli, ha rappresentato il vero motore che ha condotto questo progetto a compimento. Se oggi questo busto è una realtà, lo dobbiamo
alla sua integrità e alla sua fedeltà alla memoria di mio padre».
Con ello subrayó que mi integridad, compromiso y dedicación fueron determinantes para la realización del proyecto. En ese mismo contexto, su referencia se centró en mi papel como promotor de la iniciativa, sin atribuir coautoría a otros actores, y limitó la mención al entonces embajador
Falconí a un plano de apoyo institucional.
Cabe recordar que el Dr. Miguel Falconí fue designado como embajador en Italia en el marco de una designación de carácter político, entre febrero de 2022 y octubre de 2023. Es justo reconocer que, en su condición de embajador del Ecuador en Italia, brindó respaldo institucional mientras ejerció funciones.
No obstante, resulta pertinente dejar constancia de que, a lo largo de su permanencia en Italia, no visitó Génova ni mantuvo contacto directo con la comunidad migrante de esta ciudad en relación con esta iniciativa, ni existen documentos de su autoría vinculados a la problemática de los migrantes, a la concepción del busto o a su desarrollo operativo. Tras la conclusión de sus funciones, tampoco mantuvo comunicación alguna relativa al proyecto.
Ha sido únicamente en las semanas previas a la ceremonia del 15 de abril cuando ofreció su apoyo para que, a través de su fundación, se cubriera el costo de la recepción posterior al acto, un rubro que inicialmente estaba previsto a cargo del grupo de donantes y que, por razones que desconozco, finalmente no fue asumido por éstos.
Conviene subrayar, además, que la fase operativa más relevante del proyecto —incluida la
obtención de autorizaciones, la ejecución de la escultura y la concreción material del conjunto — se desarrolló posteriormente, a partir de agosto de 2024, bajo mi coordinación ad honorem, hasta su culminación, en estrecha colaboración con los donantes y las autoridades locales.
He tenido, además, la oportunidad de conversar sobre este punto tanto con Luis Carlos Parodi como con un familiar cercano, quienes han manifestado su comprensión respecto de la importancia de reflejar con exactitud el origen de la iniciativa. Ambos han expresado su disposición a precisar este aspecto en futuras intervenciones públicas y han señalado que consideran justo reconocer que la iniciativa fue concebida y llevada adelante bajo mi gestión, con el decisivo apoyo de los donantes y de la sociedad civil.
En este sentido, agradecería que se rectifique y precise la autoría de la iniciativa conforme a los hechos y a la documentación que pongo a tu disposición, en aras de la transparencia y de la verdad histórica.
Quedo, como siempre, a tu disposición si consideras oportuno profundizar en una conversación sobre este proceso v sobre la perspectiva de la diplomacia de la diáspora que lo inspiro
Con un cordial saludo,
Gustavo Palacio Urrutia
Embajador del Ecuador en servicio pasivo
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Entrevista del Embajador (SP) Gustavo Palacio en Telesucesos, con el Dr. Walter Mena: sobre migración y temas coyuntura internacional
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Entrevista en Telesucesos, del Embajador (SP) Gustavo Palacio Urrutia con el Dr. Walter Mena, sobre la propuesta de reforma del Servicio Exterior, el proyecto del busto en honor al ex Vicepresidente Luis Parodi Valverde, a ser colocado en los jardines de Brignole, en Génova, Italia, y la integración de la comunidad migrante para contribuir al desarrollo social. Haz click aquí en el siguiente link para ver el video en YouTube y compártenos tu opinión.
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FIN DE LA COOPTACION CORREISTA DEL SERVICIO EXTERIOR
FIN DE LA COOPTACION CORREISTA DEL SERVICIO EXTERIOR, por Gustavo Palacio Urrutia Una de las carteras de Estado más afectadas por el régimen autoritario de Rafael Correa, fue sin duda la de relaciones exteriores. Desde su inicio, el gobierno anterior … Seguir leyendo
Reflexiones sobre la crisis en Venezuela
Reflexiones sobre la crisis en Venezuela, por Gustavo Palacio Urrutia
La crisis de Venezuela, debatida por primera vez en extenso en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, amerita varias reflexiones sobre importantes temas de política internacional, de particular interés para los países latinoamericanos, incluido el Ecuador.
A continuación, varias consideraciones especialmente relevantes:
Conforme se señala en la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad tiene como tarea fundamental el “mantenimiento de la paz y la seguridad mundial”. El hecho de que el Consejo de Seguridad analice el tema de la crisis política en Venezuela, pone en evidencia que ésta concierne a la paz y seguridad tanto en la región como a nivel mundial.
Las intervenciones de los países que participaron en debate del Consejo de Seguridad sobre Venezuela reflejan una disputa geopolítica entre los gobiernos democráticos de Occidente desarrollado, en particular de los Estados Unidos, y los regímenes totalitarios de Rusia y China, la cual tendría como contexto el inicio de una “nueva guerra fría”. La mayoría de oradores de más de 30 países calificaron al régimen de Nicolás Maduro como ilegítimo y dictatorial, al tiempo que reconocieron al Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como Presidente Interino de Venezuela y se pronunciaron a favor de la realización inmediata de elecciones libres y transparentes. Varios de los representantes subrayaron los vínculos del régimen ilégitimo con los intereses de potencias extranjeras enemigas de la democracia. En este sentido se dejó en claro que la señalada disputa geopolítica en Venezuela estaría condicionada por la defensa de valores universales como la libertad, la democracia y la defensa de los derechos humanos. De parte de los regímenes totalitarios, incluida la dictadura de Maduro, no faltaron la ofensas y acusaciónes en contra de la mayoría de países latinoamericanos a los que calificaron de “satélites” de los Estados Unidos.
Lo ocurrido en el Consejo de Seguridad representa un giro sin precedentes en la postura de la mayoría de gobiernos democráticos respecto de Venezuela y de los regímenes populistas y autoritarios del llamado Socialismo del Siglo XXI. En el caso de los Estados Unidos, se observa un cambio significativo en su relación con América Latina, como resultado de varios factores entre los que cabe destacar la influencia creciente de los ciudadanos y residentes de origen latinoamericano en la política interna y externa de dicho país. De otra parte, el incremento del interés estadounidense en la región obedecería a una nueva concepción de la seguridad nacional, que percibe a los regímenes de corte totalitario, aliados al crimen organizado, incluido el narcoterrorismo, y a potencias rivales no democráticas con aspiraciones de control geopolítico, como una grave amenaza a la paz y la seguridad en el continente. Por primera vez en mucho tiempo, de manera consensuada, tanto republicanos como demócratas ubican a América Latina entre las prioridades de la agenda de política exterior de su país. La postura estadounidense cuenta con el respaldo de la mayoría de países del continente y no difiere de manera sustancial de la asumida por sus aliados europeos y otros gobiernos amigos defensores de la democracia.
Efectivamente, una revisión de los textos y contenidos de las intervenciones efectuadas durante la sesión del Consejo de Seguridad sobre Venezuela, pone de relieve la alarma que ha despertado en la comunidad internacional la alianza entre movimientos populistas dictatoriales que logran la “captura del Estado” – que elimina la división de poderes- con la denominada “Delincuencia Organizada Transnacional” tal como lo cataloga la declaración de Palermo de Naciones Unidas de 2000. Se trata de un nuevo escenario de amenazas sin precedentes a la libertad y la democracia, que obliga a los paises a plantearse nuevas alianzas estratégicas contra la tiranía y la corrupción, con la participación de los Estados democráticos así como del sector privado y de la sociedad civil.
La sesión del Consejo de Seguridad puede considerarse como consecuencia de la internacionalización de la lucha de los venezolanos contra la dictadura de Maduro, que viola de manera sistemática los derechos humanos de la población. En ese marco se debe destacar el impacto que ha tenido en la opinión publica mundial la terrible crisis humanitaria provocada por la migración masiva de venezolanos tanto hacia los países vecinos como hacia los Estados Unidos y Europa.
Si bien es cierto que la diplomacia norteamericana ha tenido un rol protagónico en el tratamiento de la crisis venezolana a nivel de Consejo de Seguridad de la ONU -así como a nivel de la OEA- no es menos relevante el aporte de los países latinoamericanos y de la Unión Europea. Este aspecto es clave pues la solución de la crisis política y humanitaria requiere de una activa diplomacia multilateral.
El pronunciamiento del Representante del Ecuador en el Consejo de Seguridad de adhesión a la declaración efectuada por los países del Grupo de Lima, en concordancia con la declaración del Presidente Lenin Moreno, realizada hace pocos días desde Davos, Suiza, de reconocimiento al gobierno de Juan Guaidó, significó un giro de 180 grados de la política exterior ecuatoriana, que no atañe únicamente a la crisis de Venezuela, sino que también reincorpora aspectos de principios tradicionales de la política exterior del Ecuador. La nueva postura ecuatoriana reivindica y antepone la defensa de los derechos humanos (doctrina Roldós) al principio “westfaliano” de la soberanía nacional así como al de la etapa de descolonización de la post guerra sobre la “autodeterminación de los pueblos”, enunciado de manera demagógica por los gobiernos dictatoriales. La declaración ecuatoriana califica al régimen de Maduro no sólo como dictatorial, sino que lo vincula con el crimen organizado internacional. La intervención del Representante del Ecuador ante las Naciones Unidas además de reubicar al país en una posición muy cercana a la del Grupo de Lima, refleja su deseo de formar parte de una alianza estratégica de la región con los Estados Unidos en la lucha por la democracia, así como contra el crimen organizado, el terrorismo y el narcotráfico.
Dicho giro radical de la política exterior, para asegurar su continuidad y coherencia en términos de la defensa de los intereses del Ecuador, debería ir acompañado de una restructuración y reingeniería del Servicio Exterior, indispensables en los actuales momentos, tomando en consideración que éste estuvo cooptado por más de 10 años por el régimen dictatorial de Correa, aliado de varios de los regímenes populistas y dictatoriales del llamado Socialismo del Siglo XXI. El cambio de timón debe reflejarse en todos los órdenes del manejo de la Política Exterior, que comprende desde el diseño de estrategias de política exterior hasta la formación de los futuros y actuales diplomáticos de carrera. La reapertura de la Academia Diplomática es un paso necesario en dicha dirección, pero aún falta mucho por hacer. Entre las tareas pendientes cabe destacar el rediseño de una política de personal -que corrija las arbitrariedades e ilegalidades de la década correista- y el restablecimiento de la Junta Consultiva, organismo máximo de asesoramiento para la formulación de la política internacional. De manera particular es fundamental que los puestos de dirección y toma de decisiones del Servicio Exterior, tanto dentro como fuera del país, sean asumidos por funcionarios sin vínculos con el correismo y con la red internacional de regímenes antidemocráticos que han sido sus aliados. El Servicio Exterior, al igual que el resto de instituciones del Estado, debe basar su actuación en un código de ética, que inculque la lealtad de los funcionarios al pueblo y Estado ecuatorianos, y no a los partidos de gobierno de turno.
La liberación de Venezuela probablemente tenga un impacto trascendental a nivel mundial, en especial en el escenario político de la región latinoamericana, respecto de la lucha por la democracia y la libertad, contra el totalitarismo y el crimen organizado transnacional. Tal acontecimiento coloca en la mesa de discusión de los actores políticos latinoamerianos la posibilidad de conformación de una “Comisión Internacional contra la Impunidad”, similar o mejor a la establecida en Guatemala, como mecanismo para enfrentar una lucha desigual de los Estados Latinoamericanos, débiles institucionalmente, contra la alianza antes mencionada que vincula al populismo autoritario con el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo. Para la región se torna imprescindible incluir la lucha contra la corrupción y el crimen organizado como elemento prioritario de la agenda de la política exterior.
La caída de la dictadura de Maduro representaría el fin del Populismo autoritario del llamado Socialismo del siglo XXI y podría significar adicionalmente la posibilidad de poner fin a las dictaduras de Ortega en Nicaragua y de Castro en Cuba. Para la consecución de dichas metas es imperativo primero asegurar que la salida del régimen de Maduro se produzca de forma pacífica, mediante el uso progresivo de la presión política de parte de la comunidad internacional, en el marco del respeto al derecho internacional. La toma real del poder de parte del gobierno de transición liderado por Juan Guaidó debe llevarse a cabo sin brindar al régimen criminal de Maduro ningún tipo de excusas que le permitan victimizarse y evadir la justicia, amparándose en el discurso chauvinista de la soberanía nacional y un supuesto golpe de Estado.
A mediano plazo, el fin del ciclo populista totalitario del llamado Socialismo del Siglo XXI, entraña oportunidades pero también amenazas para América Latina. La amenaza principal radicaría en que por causa del “efecto pendular” propiciado por la crisis política, económica y social de la última década, surja una nueva corriente populista totalitaria de extrema derecha que busque expandir su poder regional en base al discurso hegemónico de sentimientos ultranacionalistas y odio al “otro” en los distintos países, generando un nuevo golpe a la democracia, que termine agudizando los problemas sociales y el subdesarrollo en la región. La oportunidad radicaría en la posibilidad de que los países latinoamericanos, estimulados por el triunfo de la democracia y la libertad encarnados por Venezuela, emprendan la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo, alternativo al del Estado Nación actual. Un modelo que promueva una integración regional respetuosa de la diversidad así como la construcción de una identidad multiétnica e intercultural; en el que prevalezca la igualdad de oportunidades para toda la población, con una educación universal en valores y el emprendimiento, en armonía con el medio ambiente, con el apoyo de un estado eficiente, administrado por una burocracia meritoria. Un modelo alternativo de democracia que plantee la satisfacción de las promesas incumplidas por la modernidad y la ilustración, tal como la imaginó Kant, de predominio de la razón, la justicia y defensa de los Derechos Humanos, en la conducción de la sociedad.
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ANALISIS DE LOS COMICIOS DEL 19 DE FEBRERO
ANALISIS DE LOS COMICIOS DEL 19 DE FEBRERO

NUEVO: ANALISIS DE LOS COMICIOS DEL 19 DE FEBRERO
Los comicios del 19 de febrero pasado tienen un significado especial por tres razones principales.
En primer lugar destaca el fraude realizado por el gobierno, sin precedentes en la historia reciente, tanto respecto de la elección de presidente y vicepresidente como de asambleístas, lo cual generó el rechazo de la población, así como de la mayoría de personalidades y líderes políticos del país.
Las pruebas e indicios de fraude son de toda índole, y van desde el contrabando y adulteración de papeletas y actas a favor del binomio oficial, el traslado irregular de dichas actas violando los procedimientos oficiales, hasta la destrucción de papeletas y actas con votos para la oposición, y la utilización en los recintos electores de bolígrafos –que portan el sello del CNE- con tinta que fácilmente se borra. Buena parte de las denuncias cuentan con las pruebas y testimonios de lo ocurrido, incluyendo numerosos videos difundidos por la propia ciudadanía. A lo señalado se debe agregar las observaciones de parte de la oposición relativas a la inconsistencia entre el número de votos obtenidos por la candidatura oficial, como ocurre en la provincia de Manabí, y el número de sufragantes, así como entre el número de votos obtenidos por los asambleístas correístas y el candidato oficialista a la presidencia, la cual resulta ilógica e incomprensible. Son numerosas también las denuncias de fraude realizadas por migrantes ecuatorianos en los consulados ecuatorianos en el exterior.
Conscientes del peligro, previo a los comicios, figuras de la oposición pidieron aclarar dudas sobre la elaboración del padrón electoral y la falta de una cadena de custodia adecuada. De otra parte, los medios independientes hicieron conocer la preocupación de varios expertos y peritos por la negativa del CNE a que se realice una auditoria al sistema informático utilizado para las elecciones. Vale la pena recordar que el sistema informático utilizado por el CNE ha sido cuestionado por sus constantes fallas y vulnerabilidad en varias elecciones anteriores durante los últimos 8 años por expertos informáticos y políticos de oposición. En opinión de varios analistas este habría sido modificado por el régimen dictatorial para la manipulación de los comicios una vez que se logró el control irrestricto de la institución electoral, cuyos directivos en la práctica responden a las órdenes del ejecutivo.
La falta absoluta de transparencia en el manejo de las elecciones de parte del gobierno de Correa refuerza la idea de que éste es uno de los más corruptos de la historia del Ecuador, con un discurso modernizador de corte fascista cuyo respaldo clientelar es minoritario (25-28%) y que sin la presencia de su máximo líder y caudillo a partir de mayo del 2017 tendría los días contados. La percepción ampliamente difundida de fraude en la ciudadanía incrementa a su vez la sospecha generalizada de que la dictadura por temor a rendir cuentas a la justicia bajo un nuevo régimen democrático, sería capaz de cometer cualquier acto ilícito a fin de mantenerse en el poder, en este caso mediante el establecimiento de un gobierno títere que lo reemplace. Al respecto fueron sintomáticas las disputas suscitadas al interior del CNE así como las expresiones de malestar a nivel de los mandos medios y altos de las Fuerzas Armadas el día de las elecciones, las cuales pusieron en evidencia la presión ejercida por Correa a fin de asegurar el triunfo del candidato oficialista. Las denuncias y manifestaciones de fraude fueron finalmente corroboradas por el propio Comandante del Ejercito, General Luis Castro, quien fue abruptamente destituido por Correa junto con otros altos mandos de las Fuerzas Armadas. Castro manifestó que el día de las elecciones se rompió la cadena de custodia a cargo del ejército y pidió a los soldados ecuatorianos estar alertas para defender la voluntad popular.
En base a los resultados oficiales obtenidos, se estima que para el caso de la Asamblea Nacional el fraude habría sido ejecutado con éxito, mientras que para la elección del binomio presidencial habría resultado fallido. Expertos en la materia consideran que esto pudo haber ocurrido en virtud de una inconsistencia en la manipulación y programación del sistema informático para obtener resultados porcentuales determinados. Error de programación que a su vez tendría que ver con una inesperada votación a favor del binomio de Guillermo Lasso y Andrés Páez, lo que no habría permitido adjudicar al binomio oficial el 40% de los votos validos requeridos para ganar la presidencia en primera vuelta.
Una mirada más detenida de las encuestas realizadas y de los resultados finales para la elección presidencial, plantea varias inquietudes y preguntas específicas de difícil respuesta. Una de ellas es cuál es el porcentaje real de votos obtenido por el binomio oficialista? La pregunta tiene sentido considerando que hasta sólo 10 días antes de las elecciones, el binomio correísta contaba con alrededor del 32% de intención de voto (CEDATOS) y existía una tendencia sostenida de varios meses a la baja del mismo, en gran parte vinculada a los escándalos de corrupción, la cual se estimaba continuaría agravándose debido sobre todo a las denuncias que se sucedieron en los días previos a la elección y que comprometen al propio Rafael Correa y a Lenin Moreno, pero de manera particular a Jorge Glas. Caída sostenida de la popularidad que se manifestó el mismo día 19 de febrero, cuando de manera espontánea en las calles de Quito la población rechazó con indignación la presencia de los candidatos oficiales al grito de “Fuera Correa Fuera” y “Fuera corruptos fuera”.
Lo expuesto configura un cuadro en el que bajo el supuesto de que el desprestigiado binomio oficialista hubiera obtenido un exagerado 39% de los indecisos -que en vísperas las elecciones se estima era de alrededor del 40%- su techo final en términos de votos válidos el día de los comicios no debería haber sobrepasado el 35%, lo cual incrementa las sospechas sobre la posibilidad de un fraude. Es interesante notar a su vez que el resultado oficial concedido a Moreno-Glas del 39,36% está muy cerca de la sumatoria de dicho porcentaje de 35% más los 5-7 puntos porcentuales, que según los expertos es el rango máximo posible de votos que se podrían “añadir” vía fraude al candidato de la dictadura. Alteración de la voluntad popular que podría descomponerse en dos partes: mediante votos traspasados vía informática y mediante la adulteración física de los votos en las actas.
Si bien no existe un pronunciamiento formal de parte de las empresas especializadas en el análisis cuantitativo de las elecciones sobre el porcentaje que habría representado el fraude, es de especial significación el sugestivo comentario de Polibio Córdoba, director de CEDATOS, durante una entrevista a inicios de marzo en Radio Visión, en el sentido de que los analistas políticos independientes deberían preocuparse por explicar la falta de coincidencia (2.41%) entre el resultado obtenido por el binomio Lasso-Páez conforme el exit poll de CEDATOS y lo asignado oficialmente por el sistema informático del CNE. En línea con lo indicado llama la atención que al comparar los resultados anunciados por el CNE y los resultados obtenidos vía el conteo rápido de Participación Ciudadana, el único candidato que obtiene saldos positivos (0.56% de los votos válidos) a su favor es Lenin Moreno, mientras que todos los demás candidatos obtienen saldos negativos. Lo curioso es que la suma de esos saldos porcentuales negativos de todos los candidatos de oposición corresponde también al 0.56% del total de los votos válidos (9’447.362), es decir igual al saldo porcentual favorable a Moreno. En términos de votos totales absolutos, las cifras difieren por muy poco: 50.776 para Moreno vs 55.634 para el resto de candidatos. Es interesante observar que los candidatos que más saldo negativo arrojan son Paco Moncayo y Guillermo Lasso. Por tratarse de un tema de trascendencia nacional y con la finalidad de comprobar o descartar la hipótesis de un posible fraude vía la introducción de un algoritmo en dicho sistema convendría realizar un estudio estadístico detallado de los resultados obtenidos, así como una auditoría del sistema informático .
Un segundo aspecto de relevancia tiene que ver con la respuesta de la ciudadanía frente a los cuestionados comicios y a las acusaciones de fraude. A lo largo del 19 de febrero se hizo patente el afán de los ciudadanos por brindar su colaboración voluntaria a diferentes partidos políticos para realizar control electoral. Al final de la jornada, luego de que las redes se abarrotaron de evidencias de fraude y de que el CNE empezara hacer notoria su falta de consistencia en los anuncios y entrega de resultados, se observó de manera casi simultánea la presencia de gente en la calle para protestar ante el organismo electoral. Desde esa noche hasta el día jueves 23 la ciudadanía hizo vigilia ante el CNE y su número fue en aumento hasta que el Presidente de la institución, Juan Pablo Pozo, se vio obligado a anunciar los resultados finales para la elección presidencial así como la convocatoria para una segunda vuelta el 2 de abril.
Así, lo que debía haber sido una fiesta cívica en la que los ciudadanos ejercen libremente su derecho al voto, se convirtió en una jornada de lucha por la defensa de la democracia y la voluntad popular. Un hecho social y político de gran trascendencia que será reconocido como una de las jornadas más importantes de la lucha de la sociedad civil contra la dictadura correísta. Sin duda las protestas masivas incrementaron la presión política e impidieron que el CNE cumpla con la consigna gubernamental de declarar como presidente electo ganador de la primera vuelta al binomio Moreno-Glas. La difusión oportuna de los exit poll de CEDATOS y Participación ciudadana a través de los medios independientes, nacionales e internacionales, brindaron mayor peso específico a dicha presión.
Resulta interesante notar que la ola de descontento que generó el fraude parcial y fallido del correísmo agarró desprevenido al gobierno, el cual a diferencia de ocasiones anteriores no ha sabido reaccionar con una estrategia coherente para aplacar los ánimos caldeados de la población. Por el contrario lo que sobresale es la descoordinación, así como las declaraciones incoherentes y contradictorias de las principales figuras del correísmo. De manera cínica, estos han llegado al extremo de declarar, como lo hizo José Serrano, que efectivamente sí ha existido fraude pero en contra de los candidatos de Alianza País y del binomio de Lenin Moreno y Jorge Glas. Anuncios que lejos de contribuir a engañar a la población aumentan el descrédito del régimen.
No es aventurado conjeturar que la indignación social generada, además de profundizar el desencanto existente a nivel de las capas medias, medias bajas y pobres de la población, tenga también un efecto adverso en el ánimo y la conciencia de la ya reducida base social, esencialmente clientelar del correísmo. Esto fue lo que se constató el mismo día de las elecciones entre los seguidores de Alianza País, en la sede de la organización, quienes en pocas horas pasaron de la euforia por una supuesta victoria anunciada por los exit poll del gobierno y celebrada con júbilo por Correa, Moreno y Glas, a un estado de aflicción que rememoraba la derrota electoral de febrero del 2014. A las 11 de la noche del día domingo 19 de febrero, en los alrededores de la central de Alianza País y de la plataforma levantada para el festejo, apenas quedaba un puñado de alicaídos miembros de dicha organización política, que desanimados por la falta de un anuncio de parte de sus líderes sobre los resultados optaron por retirarse.
En su desesperación frente a la creciente indignación popular durante la semana posterior a los escrutinios, el régimen optó por incrementar su campaña sucia contra el movimiento CREO, habiendo llegado al extremo de incitar sentimientos regionalistas de división nacional que pudieran eventualmente brindar réditos electorales. Este ha sido el caso de la provincia de Manabí, y del montaje de voz hecho al Presidente de CREO, César Monge. De forma complementaria el gobierno organizó una manifestación frente a la sede de CREO y del Banco de Guayaquil en Quito, en las que pequeños grupos de miembros de Alianza País lanzaron latas de atún y prendas de vestir que supuestamente habían sido parte de las donaciones enviadas por la sociedad civil a los damnificados de las provincias afectadas por el terremoto de abril de 2016. Afortunadamente estos hechos han merecido el rechazo de la ciudadanía entera y han puesto en evidencia la muy reducida capacidad de convocatoria de la dictadura para sus actos de violencia y división social. En el caso de la provincia de Manabí, han sido numerosas las voces de rechazo a la estrategia divisionista del régimen de incitar al regionalismo, así como de denuncias de un masivo fraude.
Una consecuencia de la crisis política que enfrenta el gobierno en vísperas de elecciones, y que no se puede obviar en el análisis, es la afectación de la misma en el propio Rafael Correa, quien como es conocido sufre de serios problemas de autocontrol emocional y propensión a la violencia, lo cual puede resultar peligroso para la toma de decisiones y para la gobernabilidad del país, en particular bajo el modelo autoritario y autocrático existente. Son varias las ocasiones en que el caudillo irritado agrede verbalmente e incluso amenaza a la población, contra quienes pareciera querer descargar su frustración y resentimiento por la falta de apoyo popular. Recientemente como parte de su campaña para desmentir el fraude, Correa se refirió a la falta de conciencia social de los sectores medios: “gracias a la revolución salieron de la pobreza, mejoraron estatus económico, entonces ya no votan con la chusma, sino que votan con la gente de bien, con los encorbatados». Expresiones que denotan el racismo y clasismo en el discurso e idiosincrasia fascista del régimen. Asimismo en los últimos días en las redes sociales se viralizó un video en el que enojado por los reclamos airados de la ciudadanía, Correa amenaza con cerrar el hospital “Jaime Roldós” de la localidad de Ventanas. Conducta agresiva y peligrosa que lamentablemente se repite con bastante frecuencia.
Un tercer elemento de significación lo constituye el impacto en el plano político-electoral que los viciados y controvertidos comicios del 19 de febrero tendrán en la segunda vuelta, prevista para el 2 de abril. En primer término queda claro que los resultados de la votación obtenida, así como la reacción popular producida, reafirman la idea expresada por la población en varias encuestas de que la mayoría de los ecuatorianos (alrededor del 80%) desean un cambio de rumbo, el fin de la dictadura corrupta y su sustitución por un gobierno democrático, para lo cual están prestos a salir a la calle y enfrentar la fuerza pública si es necesario para impedir cualquier intento de fraude. Sentimiento que estaría reflejado precisamente en ese 64% de los votos validos a favor de los candidatos de oposición y que en una segunda vuelta serían capitalizados por la candidatura de Guillermo Lasso y Andrés Páez. Argumento que se refuerza por el hecho de que todos los candidatos de la oposición plantearon durante la campaña la idea del cambio de rumbo tanto en el ámbito económico como político frente a la del continuismo de la dictadura. Es interesante notar que, paradójicamente, la propia candidatura oficialista ha buscado incorporar como slogan de campaña la idea del cambio, como estrategia frente a su falta de credibilidad. Un caso anecdótico de dicha propuesta, prestada de la oposición, lo constituye el anuncio de Lenin Moreno de renegociar la “onerosa deuda con China” contraída por su propio gobierno como medida para aliviar la caja fiscal y salir de la crisis económica.
En ese contexto, y considerando lo señalado anteriormente sobre el real porcentaje de votación obtenido en la primera vuelta, las posibilidades de crecimiento y triunfo de la candidatura oficialista son limitadas, más aún si la presunción sobre un fraude para aumentar su “votación” en alrededor del 5-7% es verdadera. Situación de debilidad que se agrava en vista de que las denuncias de corrupción se han incrementado e incluso ampliado con la intervención inesperada de ex funcionarios correístas, perseguidos del régimen. Este es el caso de Pedro Delgado, primo del Presidente Correa quien ha develado casos graves de corrupción, incluido el lavado de dinero, que involucran al propio Correa así como a varios de sus altos funcionarios.
A lo mencionado se agrega la falta de preparación y escasa capacidad de comunicación de ambos candidatos, condición de desventaja que se ha puesto de manifiesto en las pocas entrevistas realizadas por los medios de comunicación y en el único debate al que asistió Lenin Moreno, donde tuvo un vergonzosa participación. La falta de preparación y confianza en sí mismo explica la renuencia de Moreno a participar en debates público, tal como se lo ha exigido el candidato de oposición Guillermo Lasso.
En el caso de la figura del candidato a la vicepresidencia, Jorge Glas, resulta obvio que se trata de un pesado fardo difícil de cargar y ocultar, y que representa el sentimiento de rechazo y de vergüenza nacional por el estado de degradación moral al que ha conducido el país el régimen correísta.
Con relación al binomio de Guillermo Lasso y Andrés Páez hay que destacar el buen desempeño que tuvo el binomio de oposición, reflejado en su importante repunte durante los últimos días de la campaña y en una amplia votación el día de las elecciones, hecho imprevisto que entre otros factores, como indicamos anteriormente, habría sido la causa principal para que el fraude informático programado por la dictadura no pudiera cristalizarse de forma fehaciente.
Estimo que la significativa votación obtenida por Lasso-Páez responde a varios factores. Por un lado es claro que fue el binomio de oposición que más se benefició del llamado voto útil, en contra de la dictadura, pero también el que mejor pudo llegar en términos racionales y emocionales a los diferentes sectores de la población. Esto último considero fue el resultado de su dedicación para recorrer y conocer de cerca los problemas del país, y de la presentación de una agenda y un programa de gobierno coherente con la situación de crisis económica y política que vive el país. Fue muy importante también su posición de lucha frontal contra la corrupción que encarna el correísmo; mensaje de campaña que distinguió también a otros líderes de oposición, como es el caso de Dalo Bucaram, y que representa un anhelo de justicia de la mayoría de ecuatorianos que claman se ponga fin a la impunidad.
Hay que destacar que ante el intento de fraude de la dictadura, el binomio Lasso-Páez tuvo un rol protagónico, con un gran poder de convocatoria, que mereció el respaldo de la ciudadanía no sólo en las urnas sino también en las calles, lo que le confirió un liderazgo indiscutible a nivel de toda la oposición. Dicho liderazgo adquiere mayor relevancia en vista de su llamado a forjar un gran acuerdo nacional de lucha contra la dictadura correísta, en el que se sientan representados todos los movimientos políticos y sectores de la sociedad ecuatoriana.
Desde una mirada sociológica es posible prever que la candidatura del binomio de la oposición representada en Guillermo Lasso y Andrés Páez durante la campaña para la segunda vuelta registre un crecimiento no sólo cuantitativo sino también cualitativo y que supere los límites del ámbito electoral, tomando en cuenta que se han creado las condiciones para que se convierta en la representación de una gran causa nacional de lucha contra una dictadura corrupta, por la democracia y la libertad. La única opción para superar la grave crisis económica y restaurar la institucionalidad democrática destruida por el régimen correísta. Además de los grandes acuerdos con los diferentes actores políticos y sociales, es de esperar que Lasso y Páez amplíen su cobertura territorial y trasmitan personalmente ese mensaje de esperanza y unidad nacional para el cambio, especialmente en aquellos sectores y regiones del país menos visitados. Una campaña intensa, con propuestas concretas y claras, idealmente puerta a puerta, que permitiría al binomio de la oposición lograr una mayor y más amplia adhesión de los votantes el próximo 2 de abril.
Es importante subrayar que en el plano internacional, la candidatura de Lasso-Páez es la única que ha reivindicado la lucha por la libertad y la democracia para todos los países de la región que han sido víctimas de los regímenes represores y corruptos del populismo autoritario del siglo XXI, lo cual le da una dimensión política de carácter internacional.
Es interesante notar que según las nuevas proyecciones realizadas por CEDATOS, el binomio conformado por Guillermo Lasso y Andrés Páez ganaría las elecciones del 2 de abril con un margen de alrededor del 5%, con 52% de los votos válidos a favor de Lasso-Paéz. Una encuesta reciente de MsM otorga un margen de casi el doble a favor de la candidatura de la oposición. Es de esperar que las encuestas que se realicen en la última semana de marzo corroboren dicha tendencia. El analista ecuatoriano Jaime Durán expresó a CNN pocos días después de los comicios que “parece muy claramente” que el ganador de la segunda vuelta sería Guillermo Lasso, entre otros motivos “porque la gente está cansada de un gobierno que ha durado mucho y que habiendo durado mucho ha respetado muy poco los derechos individuales”.
Finalmente es de suponer que el tema del fraude en conjunto con el de la corrupción, la crisis económica y la prepotencia del régimen terminarán por influir no sólo en los indecisos y en quienes votaron por un candidato distinto a los dos binomios finalistas en la primera vuelta, sino incluso en los propios votantes correístas, a favor del binomio de Guillermo Lasso y Andrés Páez.
Al igual que lo señalamos en el análisis de coyuntura del 21 de enero anterior, debemos reiterar que la oposición debe actuar de forma conjunta para prevenir un nuevo intento de fraude de la dictadura correísta, que como sabemos se aferra al poder como única opción para no tener que rendir cuentas a la justicia por los desafueros cometidos durante 10 años. Sin duda, como se corroboró en la primera vuelta, será fundamental un mejor control ciudadano del proceso electoral, así como la movilización de la población dispuesta a defender la libertad y la democracia.
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ANALISIS DE COYUNTURA ELECCIONES FEBRERO 2017 (II) Oportunidades y riesgos
ANALISIS DE COYUNTURA ELECCIONES FEBRERO 2017 (II)
Oportunidades y riesgos
La coyuntura de crisis económica y política, así como de credibilidad en el régimen y su proyecto “modernizador” descrita en la primera parte (I) * del presente análisis ofrece una gran oportunidad para que alguno de los candidatos de la oposición derrote al binomio del correísmo a pesar de que se trata de un régimen dictatorial que juega con reglas a su favor y con la “cancha inclinada”.
Dicha oportunidad, sin embargo, de no ser aprovechada de forma adecuada, constituye un riesgo para el futuro del país y para que el correísmo continúe en el poder y en la impunidad a través de un gobierno títere.
La oportunidad radicaría por un lado en la tendencia marcada de la población de votar en contra del correísmo mediante un “voto útil” anti dictadura, anti corrupción, por la recuperación de la decencia, por la defensa de los derechos humanos, de la libertad política y económica. Es obvio, sin embargo, que si el mencionado voto útil se reparte entre tres o más de los candidatos de oposición, tal fragmentación favorecería al binomio oficialista, tomando en cuenta que para ganar la presidencia se requiere contar con apenas el 40% de los votos y mantener una diferencia del 10% respecto del segundo candidato más votado. Condicionamiento antidemocrático introducido en la constitución como parte del proyecto totalitario correísta para permanecer de forma indefinida en el poder.
Por otro lado dicha oportunidad de triunfo de la oposición se ampliaría si se lograra restablecer la confianza y esperanza de la población en que un cambio para enrumbar al país por el camino de la democracia y el progreso social sí es posible.
Es importante subrayar que el restablecimiento de dicha confianza a su vez dependerá de cuán claras sean las señales de los candidatos de oposición respecto de su decisión de luchar contra la corrupción del régimen correísta y de que no haya impunidad luego del triunfo electoral. Una condición no muy fácil de cumplir para todos los candidatos tomando en cuenta que Correa ha procurado realizar pactos de todo tipo con la mayoría de quienes fueron parte de la llamada “partidocracia”. Por ello es clave que el candidato más opcionado para enfrentar al correísmo no haya participado de la componenda para favorecer las políticas antidemocráticas de acumulación de poder y de corrupción del régimen.
Además de poseer estas credenciales fundamentales en el ámbito de la moral pública, para ganarse la confianza de los votantes, es imprescindible también contar con un programa de gobierno que genere esperanza e ilusión en la población y que garantice estabilidad en el ámbito tanto político como económico y social. Hay que subrayar que además de asegurar su triunfo en las futuras elecciones, la oposición debe generar las condiciones para que el populismo correísta sea erradicado y no pueda retornar al poder. Para ello se necesitara forjar un gran acuerdo nacional para el fortalecimiento de la democracia en el que confluyan todas las fuerzas de oposición. De forma ideal dicho acuerdo debería promovérselo inmediatamente después de que se inicie la campana para la segunda vuelta.
En el campo económico, se requiere de un plan coherente, que plantee reglas transparentes para los actores económicos, que permita restablecer la confianza del sector privado, nacional y extranjero, para la reactivación del aparato productivo. Plan que debe incluir una reingeniería de la gigantesca deuda externa y pública contraída de manera inescrupulosa por el correísmo.
Dicha reactivación económica deberá ir de la mano de un plan de desarrollo, sustentable en el tiempo, que refleje el carácter multiétnico y multicultural de la sociedad, que promueva la solidaridad entre los diferentes sectores de la población, en particular con los más vulnerables. Un modelo que permita el desarrollo de las capacidades intelectuales y creativas de las personas, que fomente la conciencia social y ambiental, para la introducción paulatina de nuevos patrones de producción y consumo en armonía con la naturaleza.
En el ámbito político, hace falta contar con un plan de restablecimiento de la institucionalidad democrática que permita desmontar el andamiaje de la concentración del poder montado por el correísmo, en el que se respeten los derechos de las mayorías así como de las minorías e individuos. Cabe pensar, tal como lo han planteado varios lideres de opinión, en la posibilidad de una consulta popular y/o una Asamblea Constituyente. Es fundamental en ese sentido reiterar el llamado a votar de forma conjunta por los candidatos a la presidencia y a asambleístas de la misma lista de oposición, para contrarrestar la estrategia gubernamental de cooptar la Asamblea.
Se debe enfatizar en que si bien la mayoría de la población votará a favor del candidato más opcionado, para erradicar el correísmo, en pro de una propuesta alternativa, de nada servirá contar con su apoyo si no se toman las medidas pertinentes para prevenir cualquier intento de fraude del régimen dictatorial. Son muy graves las múltiples denuncias realizadas por la oposición a la actuación y preparación de los comicios de parte del Consejo Electoral, lo que aumenta la desconfianza en una institución conformada únicamente por personas leales al correísmo. Tal como lo han confirmado varios expertos en sistemas de votación, es sobre todo preocupante la existencia de un padrón con los nombres de personas fallecidas, así como la falta de una cadena adecuada de custodia de las actas de votación y del proceso de escaneo de las mismas. Llama la atención asimismo la designación del ex presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, como jefe de la delegación de observadores de la OEA. Sujeto aliado del Alba, amigo personal del difunto Chávez, así como de Correa y Moreno, y sobre quien pesan serias acusaciones de corrupción. Para contrarrestar dichas amenazas la oposición, unida, además de tomar medidas para el control electoral, no debe descartar la movilización de los electores en las calles como medida para hacer respetar la voluntad popular.
Para finalizar debemos resaltar que de acuerdo a la mayoría de encuestas, el binomio conformado por Guillermo Lasso y Andrés Páez ocupa el primer lugar entre los candidatos de oposición, seguido de los binomios conformados por Cynthia Viteri-Mauricio Pozo, y por el de Paco Moncayo-Monserratt Bustamante. Cabe añadir asimismo que, en base a las tendencias registradas, la mayoría de analistas y encuestadores serios consideran que muy probablemente el proceso electoral incluirá una segunda vuelta. En esta misma línea, no se descarta que en dicha segunda ronda participen dos candidatos de la oposición. Hechos y opiniones que coinciden con la argumentación y reflexiones del presente análisis de coyuntura (I y II).
*https://librecuador.wordpress.com/nuevo-analisis-de-coyuntura-elecciones-febrero-2017-i/
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