Barcelona, 29 de abril de 2026
Señor
José Toledo Gradín
Estimado José:
Me refiero a la reciente entrevista que realizaste a Luis Carlos Parodi con ocasión de la develación del busto en honor a su padre, Luis Parodi Valverde, en los jardines de Brignole de Génova el pasado 15 de abril. Agradezco la difusión de este importante tema, así como tus generosos comentarios sobre el trabajo que desempeñé como promotor de esta iniciativa.
Quisiera, no obstante, hacer una precisión puntual respecto al origen del proyecto. En la entrevista se menciona, a título de suposición, que la iniciativa habría sido conjunta entre el entonces embajador del Ecuador en Italia, Miguel Falconí, y mi persona. Esa afirmación no corresponde a los hechos.
Como explico en mi artículo «La historia del busto de Luis Parodi», la iniciativa nació entre 2022 y 2023 en el marco de mis funciones como Cónsul General en Génova, a partir del trabajo directo con la comunidad migrante y del diálogo con las autoridades locales, dentro de una reflexión más amplia sobre la migración de doble vía y la diplomacia de la diáspora. Se trató de una iniciativa concebida y desarrollada desde el ámbito consular, y no como un proyecto originado en la Embajada.
Esta evolución consta, entre otros documentos, en los siguientes memorandos y circular:
MREMH-CECUGENOVA-2022-0114-M, de 30 de marzo de 2022;
MREMH-CECUGENOVA-2023-0163-M, de 20 de abril de 2023;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0174-M, de 29 de abril de 2024;
Circular MREMH-CECUGENOVA-2024-0004-C, de 2 de mayo de 2024;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0220-M, de 5 de junio de 2024;
MREMH-CECUGENOVA-2024-0230-M, de 11 de junio de 2024.
En una conversación posterior, el propio Luis Carlos me indicó que no tenía un conocimiento directo sobre el origen de la iniciativa y que, en lo relativo a esa posible coautoría, recogía comentarios que le habrían sido transmitidos en Génova por funcionarios ecuatorianos.
Cabe señalar, además, que esta versión coincide con algunos de los discursos pronunciados por dichos funcionarios durante la ceremonia, lo que sugiere que forma parte de una interpretación discursiva que se ha intentado posicionar públicamente en torno al origen del proyecto y que no se ajusta a la realidad ni a la documentación existente.
Ese relato, por lo demás, como se desprende del contenido de las principales notas de prensa, no ha recogido ni mencionado los nombres de los representantes de las familias donantes —cinco ciudadanos de origen ítalo-ecuatoriano que financiaron el proyecto: Caterina Costa, Pasquale Del Cioppo, Bruno Leone, Miguel Peña Valle y Gianfranco Segale—, ni ha reconocido a los miembros de la sociedad civil que, de manera independiente, también aportaron al proyecto y contribuyeron decisivamente a la materialización del busto.
Cabe añadir, asimismo, que durante la ceremonia en Génova Luis Carlos tuvo la generosidad de referirse a mi papel de manera particularmente clara, señalando —como consta en su intervención— que:
«con professionalità e dedizione ammirevoli, ha rappresentato il vero motore che ha condotto questo progetto a compimento. Se oggi questo busto è una realtà, lo dobbiamo
alla sua integrità e alla sua fedeltà alla memoria di mio padre».
Con ello subrayó que mi integridad, compromiso y dedicación fueron determinantes para la realización del proyecto. En ese mismo contexto, su referencia se centró en mi papel como promotor de la iniciativa, sin atribuir coautoría a otros actores, y limitó la mención al entonces embajador
Falconí a un plano de apoyo institucional.
Cabe recordar que el Dr. Miguel Falconí fue designado como embajador en Italia en el marco de una designación de carácter político, entre febrero de 2022 y octubre de 2023. Es justo reconocer que, en su condición de embajador del Ecuador en Italia, brindó respaldo institucional mientras ejerció funciones.
No obstante, resulta pertinente dejar constancia de que, a lo largo de su permanencia en Italia, no visitó Génova ni mantuvo contacto directo con la comunidad migrante de esta ciudad en relación con esta iniciativa, ni existen documentos de su autoría vinculados a la problemática de los migrantes, a la concepción del busto o a su desarrollo operativo. Tras la conclusión de sus funciones, tampoco mantuvo comunicación alguna relativa al proyecto.
Ha sido únicamente en las semanas previas a la ceremonia del 15 de abril cuando ofreció su apoyo para que, a través de su fundación, se cubriera el costo de la recepción posterior al acto, un rubro que inicialmente estaba previsto a cargo del grupo de donantes y que, por razones que desconozco, finalmente no fue asumido por éstos.
Conviene subrayar, además, que la fase operativa más relevante del proyecto —incluida la
obtención de autorizaciones, la ejecución de la escultura y la concreción material del conjunto — se desarrolló posteriormente, a partir de agosto de 2024, bajo mi coordinación ad honorem, hasta su culminación, en estrecha colaboración con los donantes y las autoridades locales.
He tenido, además, la oportunidad de conversar sobre este punto tanto con Luis Carlos Parodi como con un familiar cercano, quienes han manifestado su comprensión respecto de la importancia de reflejar con exactitud el origen de la iniciativa. Ambos han expresado su disposición a precisar este aspecto en futuras intervenciones públicas y han señalado que consideran justo reconocer que la iniciativa fue concebida y llevada adelante bajo mi gestión, con el decisivo apoyo de los donantes y de la sociedad civil.
En este sentido, agradecería que se rectifique y precise la autoría de la iniciativa conforme a los hechos y a la documentación que pongo a tu disposición, en aras de la transparencia y de la verdad histórica.
Quedo, como siempre, a tu disposición si consideras oportuno profundizar en una conversación sobre este proceso v sobre la perspectiva de la diplomacia de la diáspora que lo inspiro
Con un cordial saludo,
Gustavo Palacio Urrutia
Embajador del Ecuador en servicio pasivo